COEDICIÓN DEL CÓDICE PIDAL

Cubierta de la publicación  ‘Lope de Vega. Códice Pidal. Segunda parte del Códice Durán-Masaveu. Cuaderno autógrafo’. Edita: FMCMP. © de la reproducción fotográfica: Fundación María Cristina Masaveu Peterson, 2022.

Interior de ‘Lope de Vega. Códice Pidal. Segunda parte del Códice Durán-Masaveu. Cuaderno autógrafo’. Edita: FMCMP. © de la reproducción fotográfica: Fundación María Cristina Masaveu Peterson, 20022. 

Lope de Vega. Códice Pidal.
Segunda parte del Códice Durán-Masaveu. Cuaderno autógrafo.

Coedición de la Fundación María Cristina Masaveu con la Fundación pro Real Academia Española

La Fundación María Cristina Masaveu Peterson y la Fundación pro Real Academia Española coeditan, dentro del marco de colaboración entre ambas instituciones, el Códice Pidal —segunda parte del Códice Durán-Masaveu—. Esta edición se presentó el pasado 1 de diciembre en la RAE con la intervención del director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, el director honorario Víctor García de la Concha, y el presidente de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, Fernando Masaveu.

Este cuaderno autógrafo perdido de Lope de Vega reúne sesenta y siete poemas de la época de la vejez del autor (1626-1631), muchos de ellos inéditos, y apunta datos de interés sobre su origen. La edición cuenta con algunos de los poemas que el autor publicó en Corona trágica (1627), con composiciones que más tarde formarían parte de La Dorotea (1632) y con comedias en prosa, entre ellas, La palabra vengada. El Códice Durán-Masaveu reproduce uno de los últimos códices poéticos de Lope de Vega: el que el autor fue completando entre los años 1629 y 1631.

Se trata de uno de los tres cuadernos que se conservan del autor del Siglo de Oro, cuyo original, del que solo se conservan fotografías, se encuentra en paradero desconocido. En palabras de Víctor García de la Concha, director honorario de la Real Academia Española y autor de esta edición junto a Abraham Madroñal Durán y Carlos Domínguez Cintas, “los códices son cuadernos facticios, integrados por distintos folios, cuadernillos o cuadernos en los que Lope de Vega iba escribiendo sus poemas con las tachaduras y cambios que todo borrador supone”.

Tradicionalmente, este cuaderno de trabajo se ha denominado Códice Durán-Masaveu por el apellido de dos de sus propietarios: el primero de ellos corresponde al más antiguo conocido, y el segundo, Masaveu, a su dueño actual. “Esta edición del Códice Pidal permitirá conocer aspectos hasta ahora inéditos de la obra de uno de los escritores más relevantes de la historia de la literatura española. Cierra, a su vez, el proyecto que comenzamos en 2011 con la edición facsimilar del Códice Durán-Masaveu”, explica Fernando Masaveu, presidente de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson.