La celebración en Asturias del Año Santo de la Cruz conmemora los 1.200 y los 1.100 años de la Cruz de los Ángeles y de la Cruz de la Victoria respectivamente, y pone de actualidad la trascendencia histórica de estos símbolos asturianos. La Cruz de los Ángeles es la pieza de orfebrería más antigua del reino asturiano, que encargada por el rey Alfonso II el Casto en el año 808, se convirtió en el emblema de Oviedo, ciudad que Alfonso II convirtió en la Corte de su Reino. La Cruz de la Victoria, o Cruz de Pelayo, como se la conoció durante mucho tiempo, fue labrada en el año 908 por encargo de Alfonso III, y es el símbolo del Principado de Asturias, que figura tanto en el escudo de la comunidad como en su bandera.
En este contexto, el Año Jubilar 2008 motivará innumerables peregrinaciones, y la Catedral de San Salvador de Oviedo y su Cámara Santa concentrarán multitud de visitas con diferentes iniciativas personales como motivación.
Tres intervenciones integran el proyecto. Independientes por razón de naturaleza y escala, pero complementarias por ser integrantes de un único objetivo, VELAR POR EL CONOCIMIENTO Y DIGNIFICACIÓN, ACCESIBILIDAD Y DIFUSIÓN, DEL PATRIMONIO HISTÓRICO que acoge la Catedral de Oviedo y de manera muy especial, y con carácter excepcional, del Patrimonio que acoge
El promotor de esta intervención y anfitrión de esta inauguración, es Sr. Arzobispo Metropolitano de Oviedo Monseñor Carlos Osoro Sierra, y el acto de conmemoración e inauguración de las intervenciones responde al sentir del Sr Arzobispo de querer integrar en esta inauguración a todas las Instituciones especialmente relevantes y significadas en el ámbito de la Cultura, el Arte y la Formación en el Principado de Asturias. Una celebración compartida, que rinde homenaje a las Cruces de Asturias en cumplimiento de sus respectivos centenarios, a través de un reencuentro Institucional con el Patrimonio que custodia la Catedral de Oviedo y que pertenece al Sentir y a la Historia de todos los asturianos.